Adviento es un tiempo litúrgico importante, empieza el nuevo año litúrgico. Durante todo el año iremos recorriendo la vida de Jesús, sus misterios. Empezamos, como es lógico, por su nacimiento: Jesús, hijo de Dios, hijo de María; como hijo de Dios acoge un acto de abajamiento total; al encarnarse, podemos decir que se rebaja de categoría, de estatus. Es Dios y se hace hombre y como tal tiene que aprender a vivir nuestra vida.
En Adviento esperamos… ¿esperamos? Pero si ya está aquí; sí pero viene, se va a manifestar con una gracia especial para ti; la gracia de Navidad 2021 y tú, radiante, anhelante, espérale mientras dispones todo a su gusto, mientras te dispones.
Una corona con 4 velas te va a marcar las pautas, una semana menos para que llegue y se manifieste, para celebrar su cercanía, su AMOR.
Cada semana con una pequeña cosa cotidiana nos intentaremos recordarnos que estamos de espera y recordarle que le deseamos.
Esta primera semana para estar más atentos nos fijamos en la luz.




