Hoy el reto del amor es que, ante el desánimo por mi impotencia, vuelva a poner mi “base” fuerte en Jesús
Buenos días, hoy Matilde nos lleva al Señor. Qué pases un feliz día.
EL SEÑOR ES MI ROCA
Seguimos de obras, estamos de obras. Y en el corredor de las salas de trabajo, recién arreglada, uno de estos días apareció un fallo. Íbamos con una carretilla con cajas de peso y, ¡ay, una de las baldosas se resquebrajó y partió en pedazos!. Enseguida sacamos la conclusión: por debajo estaba hueco y al caer peso sobre la losa no ha resistido la carga y se hundió para adentro, rompiéndose. Efectivamente, esto era así, porque cuando el albañil abrió el boquete, para arreglarlo, había una zona con gran vacío.




