• 1

JESÚS, ANDA SOBRE EL AGUA Y DICE A PEDRO, VEN

22 Inmediatamente obligó a los discípulos a subir a la barca y a ir por delante de él a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. 

23 Después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar; al atardecer estaba solo allí. 

24 La barca se hallaba ya distante de la tierra muchos estadios, zarandeada por las olas, pues el viento era contrario. 

25 Y a la cuarta vigilia de la noche vino él hacia ellos, caminando sobre el mar. 

26 Los discípulos, viéndole caminar sobre el mar, se turbaron y decían: «Es un fantasma», y de miedo se pusieron a gritar. 

27 Pero al instante les habló Jesús diciendo: «¡Animo!, que soy yo; no temáis.» 

28 Pedro le respondió: «Señor, si eres tú, mándame ir donde ti sobre las aguas.» 

29 « ¡Ven! », le dijo. Bajó Pedro de la barca y se puso a caminar sobre las aguas, yendo hacia Jesús. 

30 Pero, viendo la violencia del viento, le entró miedo y, como comenzara a hundirse, gritó: « ¡Señor, sálvame! » 

31 Al punto Jesús, tendiendo la mano, le agarró y le dice: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?» 

32 Subieron a la barca y amainó el viento. 

33 Y los que estaban en la barca se postraron ante él diciendo: «Verdaderamente eres Hijo de Dios.» (Mt. 14, 22-33)

 

¿De dónde saca el hombre Jesús su fuerza y ese poder que vence el coraje de los vientos? Lo saca de la oración, de ese “subió al monte a solas para orar y llegada la noche estaba allí solo”. El contacto con el Padre es su energía divina, así ve cómo el viento arrecia contra los discípulos hasta peligrar la barca donde están. Y mientras, Jesús se acerca a ellos, andando sobre el agua. Y al ver a Jesús, su miedo les hizo ver un fantasma. Entonces, ÉI les gritó para deshacer su pavor:“¡Ánimo, soy Yo, no tengáis miedo!”. Les quiere transmitir el valor y el convencimiento de que donde ÉI está, aunque sea en la tormenta más voraz, nada deben de temer. Pero la fuerza del viento es más fuerte que su fe. Sólo Pedro se atreve a desafiar a los elementos y le dice a Jesús:“Si eres Tú, mándame ir hacia Ti, andando sobre el agua”. Y a la orden de Jesús: “¡Ven!”, Pedro saltó de la barca y se puso a andar sobre las aguas, yendo hacia Jesús. Pero de repente, dejó de mirar el Señor y se miró a sí mismo. Y su seguridad y el milagro desaparecieron, y las aguas amenazaban con devorarle. Entonces, en su debilidad, pidió auxilio al Señor y lo sacó de nuevo a flote, entrando los dos en la barcay el viento entró en una gran calma.

Los discípulos iban de estupor en estupor al contemplar estas maravillas nunca vistas y cayeron rostro a tierra en adoración a Jesús, su Señor.¡Habían visto muchos milagros de ÉI, pero este poderío sobre la Creación, nunca lo habían contemplado!: “¡Realmente, eres Hijo de Dios!”

Ante este Evangelio, contado por san Mateo, nosotros también experimentamos ese deseo de adorar a Jesús, de postrarnos en tierra y asegurarle que nunca más seguiremos a otros dioses, que nuestro corazón es solo suyo y nuestra vida está siempre en sus manos. Pero,reconocemos que necesitamos una gran fe para no titubear en nuestras adversidades; una confianza ciega para ponernos siempre en sus manos y con los ojos cerrados a toda realidad que no sea su presencia, decirle con todo el amor de nuestro corazón: “¡Realmente, Tú eres el Hijo de Dios!, ¡haz de mí cuanto te agrade!” ¡Qué todo sea para tu mayor gloria y un aumento grande de mi confianza y mi amor a Ti! ¡Tú eres todo mi ser y no quiero que nada me separe de Ti, ni en la vida, ni en la muerte,ni después de la muerte! ¡Quiero pasar mi eternidad glorificándote y adorándote, porque Tú eres mi todo y yo una pequeña nada que te ama y te desea con ardor! ¡Señor, escucha mi oración, pues sale de un corazón sumiso a Ti, a tu voluntad, y de una fe que quiere atravesar toda la violencia de las tormentas de la vida! ¡Creo en Ti, Jesús, pero aumenta mi fe y mi amor a Ti! ¡Qué así sea! ¡Amén! ¡Amén!

Imprimir Correo electrónico

El Rincón para Orar: Un Diálogo con la Palabra

El Rincón para Orar: Un Diálogo con la Palabra

Hay pasiones que nacen en silencio, en la intimidad de la oración, y que acaban convirtiéndose en luz para muchos. Es la historia de Sor Matilde, monja dominica y autora de las meditaciones del "Rincón para Orar", un espacio digital que, desde hace ocho años, acompaña a personas en su diálogo con el Evangelio.

CONTINUAR LEYENDO

También estamos en la Redes

Haz click en la imagen y accede directamente.

 

Facebook
Instagram
WhatsApp
YouTube
Ivoox

ImagenCookies

Hola! ¡Bienvenido a la página web del monasterio de san Blas! Nos encanta verte por aquí y esperamos que este sitio sea un lugar donde puedas encontrarte con Jesucristo Resucitado. Tan sólo queremos pedirte un favor: para mejorar la página y facilitar tu navegación por ella necesitamos que aceptes nuestras cookies. ¡Muchas gracias y oramos por ti!