LA ORACIÓN, LA LIMOSNA Y EL AYUNO
1 « Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial.
1 « Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial.
14 Llamó otra vez a la gente y les dijo: « Oídme todos y entended.
31 Se marchó de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la Decápolis.
32 Le presentan un sordo que, además, hablaba con dificultad, y le ruegan imponga la mano sobre él.
Hay pasiones que nacen en silencio, en la intimidad de la oración, y que acaban convirtiéndose en luz para muchos. Es la historia de Sor Matilde, monja dominica y autora de las meditaciones del "Rincón para Orar", un espacio digital que, desde hace ocho años, acompaña a personas en su diálogo con el Evangelio.