CURACIÓN DE DOS CIEGOS
27 Cuando Jesús se iba de allí, al pasar le siguieron dos ciegos gritando: « ¡Ten piedad de nosotros, Hijo de David! »
27 Cuando Jesús se iba de allí, al pasar le siguieron dos ciegos gritando: « ¡Ten piedad de nosotros, Hijo de David! »
44 Jesús gritó y dijo: « El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me ha enviado;
45 y el que me ve a mí, ve a aquel que me ha enviado.
7 Jesús se retiró con sus discípulos hacia el mar, y le siguió una gran muchedumbre de Galilea. También de Judea,
8 de Jerusalén, de Idumea, del otro lado del Jordán, de los alrededores de Tiro y Sidón, una gran muchedumbre, al oír lo que hacía, acudió a él.
Hay pasiones que nacen en silencio, en la intimidad de la oración, y que acaban convirtiéndose en luz para muchos. Es la historia de Sor Matilde, monja dominica y autora de las meditaciones del "Rincón para Orar", un espacio digital que, desde hace ocho años, acompaña a personas en su diálogo con el Evangelio.