EL CENTURIÓN
5 Al entrar en Cafarnaúm, se le acercó un centurión y le rogó
6 diciendo: « Señor, mi criado yace en casa paralítico con terribles sufrimientos. »
5 Al entrar en Cafarnaúm, se le acercó un centurión y le rogó
6 diciendo: « Señor, mi criado yace en casa paralítico con terribles sufrimientos. »
38 Yendo ellos de camino, entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibió en su casa.
7 « Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá.
1 Y otra vez se puso a enseñar a orillas del mar. Y se reunió tanta gente junto a él que hubo de subir a una barca y, ya en el mar, se sentó; toda la gente estaba en tierra a la orilla del mar.