CREER EN JESÚS ES ESTAR SALVADO
16 Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
16 Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
19 Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: « La paz con vosotros. »
20 Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor.
13 Aquel mismo día iban dos de ellos a un pueblo llamado Emaús, que distaba sesenta estadios de Jerusalén,
14 y conversaban entre sí sobre todo lo que había pasado.
Hay pasiones que nacen en silencio, en la intimidad de la oración, y que acaban convirtiéndose en luz para muchos. Es la historia de Sor Matilde, monja dominica y autora de las meditaciones del "Rincón para Orar", un espacio digital que, desde hace ocho años, acompaña a personas en su diálogo con el Evangelio.