NO RECONOCEMOS A JESÚS Y ÉL LLORA
41 Al acercarse y ver la ciudad, lloró por ella,
42 diciendo: «¡Si también tú conocieras en este día el mensaje de paz! Pero ahora ha quedado oculto a tus ojos.
41 Al acercarse y ver la ciudad, lloró por ella,
42 diciendo: «¡Si también tú conocieras en este día el mensaje de paz! Pero ahora ha quedado oculto a tus ojos.
14 « Es también como un hombre que, al ausentarse, llamó a sus siervos y les encomendó su hacienda:
15 a uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada cual según su capacidad; y se ausentó.
11 Y sucedió que, de camino a Jerusalén, pasaba por los confines entre Samaría y Galilea,
12 y, al entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a distancia
Hay pasiones que nacen en silencio, en la intimidad de la oración, y que acaban convirtiéndose en luz para muchos. Es la historia de Sor Matilde, monja dominica y autora de las meditaciones del "Rincón para Orar", un espacio digital que, desde hace ocho años, acompaña a personas en su diálogo con el Evangelio.