ASÍ, EL QUE ME COME, VIVIRÁ POR MÍ
51 Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo.»
51 Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo.»
15 « Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano.
16 Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos.
41 Los judíos murmuraban de él, porque había dicho: «Yo soy el pan que ha bajado del cielo.»
42 Y decían: «¿No es éste Jesús, hijo de José, cuyo padre y madre conocemos? ¿Cómo puede decir ahora: ¿He bajado del cielo?»
Hay pasiones que nacen en silencio, en la intimidad de la oración, y que acaban convirtiéndose en luz para muchos. Es la historia de Sor Matilde, monja dominica y autora de las meditaciones del "Rincón para Orar", un espacio digital que, desde hace ocho años, acompaña a personas en su diálogo con el Evangelio.