Hoy, el reto del amor es leer el evangelio de este día

Hola, buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.

CONOCIÉNDONOS

Me encanta pasar algún rato en la biblioteca del monasterio. Esas estanterías llenas de libros me hacen vislumbrar tanta sabiduría escondida que me encantaría alcanzar… ¡ojalá se “infundiera” la sabiduría con tan solo pasearse por allí! Pero bien sabemos que no es así; solo cuando te adentras en uno de ellos puedes conocer su contenido, llenarte de su sabiduría y crecer en lo que trata de exponer.

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Hoy, el reto del Amor es que elijas que el Señor sea el propietario de tu día

Hola, buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.

IMPREVISTOS

Ayer, en el torno, vinieron varias personas seguidas pidiendo entrar en la tienda. Desde la sala de trabajo veía a la Hermana levantarse, ir, volver a sentarse… y al poco rato tener que levantarse otra vez. Cuando la llamaba, casi con apuro porque acababa de volver, sus respuestas siempre eran las mismas: “vale”, “genial”, “voy”. Y dejaba lo que estaba haciendo sin ningún problema.

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Hoy el reto del amor es dar gracias por poder vivir cada día del Amor del Señor y después darlo a los demás

Hola, buenos días, hoy Santi y Leti nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.

EL RETO DEL AMOR

Ayer celebramos el día de san Valentín. A mi este día me encanta porque celebramos el día del amor y por lo tanto, el día del reto del Amor. Ayer no pude escribir el reto porque tenía un catarro fuerte, pero hoy os quiero hablar de ello a través de las palabras de Santi Vedrí. Él se encarga del departamento de comunicación de nuestra Orden.

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Hoy, el reto del amor es cuidar nuestras “puertas y ventanas”

Hola, buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.

EL VIENTO ARRECIA

Estaba en la tienda, atendiendo a algunas personas, cuando me di cuenta de que algo le sucedía a la puerta, porque no se cerraba. Así que después salí a ver qué le ocurría y me di cuenta de que el fuerte viento la retenía entornada, de modo que no se podía cerrar ella sola. El sistema automático que la empuja no podía con la fuerza del viento.

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