DOMINGO DE PASCUA

CICLO A

RESURRECCION DEL SEÑOR

INTRODUCCION

 

Aparentemente vencido, Cristo era en realidad el gran vencedor al morir sobre la cruz. Esta victoria era conocida únicamente de Dios. Era necesario que apareciese en toda su magnífica realidad a los ojos de todo el mundo. La resurrección fue la epifanía de este triunfo, el testimonio irrefutable de que su sacrificio había sido aceptado. Sería la piedra angular sobre la que se apoyaría el edificio de la Iglesia, el hecho que haría invencible la fe de los apóstoles y les lanzaría por el mundo para dar testimonio de ella a todos los hombres. Ni la muerte les haría titubear.

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